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XV Festival Internacional de Poesía
Sueños
anoche vi cómo de mis brazos florecían enormes jazmines blancos como si mi cuerpo fuera un jardín o un cementerio
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Cicatrices
breve tan breve como la cicatriz que deja una astilla en la planta del pie así nuestra mirada esa tarde de octubre
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Paso en falso
caminamos durante horas bordeando la costa del río, la luna iluminaba nuestros pasos cuando el piso comenzó a resquebrajarse
Paula Aramburu, 2007
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En el marco del XV Festival Internacional de Poesía realizado en la ciudad de Rosario se llevó a cabo el encuentro de poetas latinoamericanos, el mismo fue en el Centro Cultural Ross. Los poetas que participaron fueron Nancy Morejón (Cuba) y Rómulo Bustos Aguirre(Colombia), y estuvo coordinado por Claudia Caisso. A continuación hay fotos de dicho encuentro.

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En el marco del XV Festival Internacional de Poesía dialogamos con el escritor, ensayista y poeta mexicano Eduardo Casar González. El poeta señaló que "en el momento de la escritura hay una cierta elevación de la subjetividad y uno se conecta de una manera relajada con su imaginación, con su memoria y con su sensación presente".
¿Qué expectativas tiene con respecto al Festival que se está llevando a cabo en la ciudad de Rosario, y en el cuál participa? Las expectativas primero son más que nada personales y afectivas, es decir, a mi me gusta mucho venir y conocer otros lugares y sobre todo conocer otros poetas y otros públicos. Desde el punto de vista académico pienso que son encuentros muy importantes porque nos muestran que conocemos muy poco de otras literaturas, y nos obligan a que cada uno de los que participamos en el encuentro a que cuando lleguemos a nuestros países nos sintamos en la necesidad de difundir lo que pasó aquí y buscar a otros autores de los que aquí vimos una punta de su trabajo y al resto de los autores de su país. El encuentro tiene una índole muy interesante, a mi me gusta el escalonamiento de lo local, lo provincial, lo nacional y lo internacional, es como si fuera una pirámide en la que se puede ver la interrelación de las distintas literaturas, y se puede dar cuenta de una cosa: cuando lee uno un joven poeta de Rosario, puede haber algunos poemas que le parezcan mejores y que lo sean, que los que pueda traer un prestigioso poeta internacional, esa es una de las grandes habilidades de la poesía, la de mostrar que vale por el poema en si mismo al margen de la fama que tenga su autor o de la edad que tenga su autor. Mostrar esa interrelación, esa viveza de la poesía a mi me gusta mucho que eso suceda, pero insisto, primero que nada es una maravilla conocer Rosario una ciudad que yo no me imaginaba, no sabía que estuviera tan nutrida por el río, con tanta personalidad. ¿Y con los rosarinos? Me he relacionado con los organizadores del encuentro que concibo que son como rosarinos profesionales porque no estaría haciendo esto durante tanto tiempo si no le tuvieran un gran amor a su ciudad y al festival.
¿Qué cree que le aporta los eventos de esta naturaleza como festivales de poesía o encuentros de narrativa a la literatura? El enriquecimiento es en la obra de cada uno, en tanto que uno vive nuevas experiencias y oye nuevos formatos en la poesía. Pero el proceso de repercusión de lo literario es un proceso lento que se da a través de muchas mediaciones, una de ellas es por ejemplo las entrevistas y eso es una gota que va ayudando, es un proceso como de ósmosis un poco lento como de goteo, de capilaridad. Muchos de nosotros, los que asistimos, somos profesores de literatura al mismo tiempo que escritores. Hay dos vías para que se repercuta en la literatura, una es a través de los medios y otra a través de clases y de las exigencias de clases que uno se va plantear ahora que voy a conocer un poeta de Camerún, la poesía de Humberto Ak`abal que es una poesía extraordinaria.
¿Cuál es su opinión sobre los talleres literarios? Soy un gran defensor de los talleres literarios, creo que los talleres literarios enseñan. Mucha gente usa la romántica frase de que a escribir no se enseña, que el talento literario se trae o no se trae, yo no creo en eso. Pienso que a escribir se enseña tanto como se enseña a bailar tango, nadie nace sabiendo bailar tango, puede tener habilidades rítmicas, habilidades físicas que le faciliten la bailada del tango o la escritura de la literatura pero la tiene que desarrollar, es una práctica que se va desarrollando con el tiempo y con el propio ejercicio práctico. Uno puede escribir muy talentosamente pero estropear eso si no ejerce una práctica y una interacción con otros que también estén en lo mismo y los talleres lo que hacen es inventar grandes espacios de coexistencia para practicar experiencias. A uno le da mucha satisfacción saber que hay otros que escriben también. Lo que va uno también aprendiendo es que nadie puede escribir lo que uno escribe, un taller sirve de este modo para afianzar la individualidad. Un taller puede ser nocivo si su coordinador tratara de imponer un solo tema o un solo formato de escritura, pero si lo que quiere hacer es fomentar el encuentro de cada uno de los participantes consigo mismo entonces el taller es un espacio de libertad, de interacción privilegiado realmente. Leer más
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En el marco del XV Festival Internacional de Poesía el día viernes 5 de octubre, el escritor mexicano EDUARDO CASAR GONZÁLEZ dialogó con los talleristas de la ciudad de Rosario. Éstas son algunas de las fotos del encuentro:

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¿Cómo se acercó a la literatura?
Cuando me hacen esa pregunta yo suelo recordar un estante que había en mi casa, un estante muy pobre, mi padre había sido librero, no un gran librero, tenía una librería pequeña en una ciudad pequeña. Él no era un hombre exactamente ilustrado pero le gustaban los libros, al fracasar la librería todos nos mudamos de una ciudad que es Barranquilla a un pueblito llamado Santa Catalina, entonces los restos que quedaron de esa biblioteca quedaron en un estante y ahí comencé a leer; yo creo que mi trata con la literatura y la conciencia posterior de ser un escritor surge del trato con esos escritores. Creo también que el temprano acercamiento a una novela que primero se la oí contar a mi padre y luego yo la leí me dejó una impresión muy particular y puede que ahí esté la génesis, es decir la tendencia mía hacia una literatura de tipo metafísico y de preocupaciones religiosas que probablemente no están muy a la orden del día. Creo que la poesía es una manera de irse conociendo a uno mismo, para mí es importante, cuando estoy en estado de confusión que son muchísimos y quiero saber que soy, yo voy al libro que he escrito y lo leo y llega un punto que digo aquí estoy.
¿Cuáles son sus obsesiones como escritor?
La muerte de Di-s es mi única obsesión, no tengo otra, va tomando apariencias y variaciones, esto que estoy diciendo ahora con tanta desfachatez, me costó mucho decirlo cuando comencé a escribir, de hecho me costó mucho esfuerzo titular mi primer libro porque yo estaba en un contexto donde todos mis compañeros de escritura éramos marxistas, pero ya el marxismo comenzaba a entrar en crisis y era una cuestión compleja que fui interiorizando y comencé a sentir que no podía escribir como lo hacía antes, es decir, escribir de las luchas estudiantiles, de las luchas obreras. Tenía que buscar otra literatura y así surge esa literatura que es más de tono metafísico dentro de mí. En mi primer libro aparece de manera directa la obsesión, pero en el segundo libro no, hay un viraje hacia la poesía amorosa, que fue un experiencia real, física que llegó, avasalló, arrasó y tuvo que dejar su testimonio en el libro. Pero aún así en ese libro el objeto amado, la experiencia amorosa hace tránsito por elementos de tipo religiosos, el ser amado es una especie de Di-s frágil pero es un Di-s finalmente.
Si tuviera que mencionara un escritor latinoamericano, ¿a quién elegiría por su obra?
Me siento en estado de decir Jorge Luis Borges porque siento que fue una impronta definitiva en ese proceso que les estaba comentando, pero también podría decir otro argentino que me interesa mucho y que es Roberto Juarroz, me encanta esa depuración de su palabra, me encanta que es una poesía que en medio de tanto cinismo apunta hacia un centro, que de alguna manera aunque oscilante es reconstructivo, eso me gusta de él. Estando acá he descubierto que le debo mucho a la literatura argentina.
¿Qué cree que le aporta festivales de esta características a la literatura?
Yo tengo una cierta inquietud por los festivales de poesía en general, no es que asista mucho a festivales de poesía y no estoy muy seguro de la efectividad de ellos, pero sirven para que la poesía circule y eso es importante porque la poesía en este momento es la Cenicienta, las editoriales no tienen ningún interés en la poesía, entonces necesita ciertos espacios de circulación como son las lecturas y los festivales. La lectura de poesías es un hecho personal, yo soy un mal oyente de poesías, me quedo pensando en otras cosas mientras las leen. Hay una cosa extraña porque la poesía está hecha para ser leída en vos baja, no para espacios públicos, y sin embargo no le ha quedado otro camino que acudir a los espacios públicos para poder sobrevivir y llegar a cierto lector, al lector que gusta de la poesía.
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Rómulo Bustos Aguirre (Colombia) Nace en Santa Catalina de Alejandría, departamento de Bolívar, Colombia, en 1954. Magíster en Literatura Hispanoamericana del Seminario Andrès Bello del Instituto Caro y Cuervo (Santafé de Bogotá). Actualmente es profesor de Literatura en la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad de Cartagena, ciudad donde reside. Ha publicado los siguientes libros de poemas: El oscuro Sello de Dios (1988); Lunación del Amor (1990); En el Traspatio del Cielo (1993); Palabra que Golpea un Color Imaginario (1996) (Compilación); La Estación de la Sed (1998); Oración del Impuro (2004) (Obra reunida; incluye el poemario inédito Sacrificiales) y la Antología de Poetas Costeños (1993).
Ha recibido los siguientes reconocimientos: Primer Premio Concurso Nacional de Poesía, organizada por la Asociación de Escritores de la Costa (1985), por el libro: El Oscuro Sello de Dios. Premio Nacional de Poesía Colcultura (1993), por el poemario En el Traspatio del Cielo. Ha publicado notas críticas sobre literatura del caribe colombiano y su poesía integra numerosas antologías: Para conocernos mejor (1995) (Antología de poesía brasilera y colombiana); Tambor en la sombra (1996); Antología de poesía colombiana (1997); Antología poética (2001). Recientemente participó en los eventos Ritual de la Palabra (Quito, Diciembre de 2006), Hay Festival (Cartagena, Enero de 2007), Recital de poesía Iberoamericana -IV Congreso Internacional de la Lengua - (Cartagena, Marzo de 2007).
LA INOCENCIA “Toda existencia es inocente” Héctor Rojas Herazo
El mal es inocente
La fruta que cae y hiere el pulcro filo del cuchillo es inocente La mirada del voyeur es inocente La agonía del pez es inocente El hombre que tropieza e infama la piedra que tropieza es inocente Las manchas solares las sangrientas estatuas de los próceres que ornamentan las plazas de las ciudades son inocentes
Los sórdidos y cotidianos emblemas de la inocencia La monstruosa inocencia
COTIDIANA La hermana pasa lentamente la escoba sobre el pequeño tumulto de las hormigas y no cesa de asombrarse de lo rápidas que acudieron al saltamontes inesperadamente caído del techo - Parece que supieran - dice Cuánta minúscula y moviente voracidad sobre el cuerpo muerto Cuánto vértigo de pinzas trincando, desgarrando, cargando victoriosamente el animalejo -Algo las llama – insiste sabiamente la hermana Yo nada digo. Yo aparto los pies y dejo barrer mientras miro la desorientación de las hormigas que ahora no parecen saber tanto
Por Rómulo Bustos Aguirre (Colombia)
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En el marco del XV Festival Internacional de Poesía realizado en la ciudad de Rosario se llevó a cabo, hoy por la mañana, un diálogo con poetas latinoamericanos. Participaron del panel los poetas Nancy Morejón(Cuba) y Rómulo Bustos Aguirre(Colombia). A continuación se presenta una interesante charla que Rosario Escribe tuvo con la poeta cubana.
¿Qué la motiva a escribir? Es una necesidad de expresión muy fuerte que comenzó, en principio, por comunicar todo lo que yo no podía comunicar a las personas que estaban a mi alrededor, comenzando por mi familia. Luego ese ámbito se ensanchó y llegó a ser mi barrio, continuó ensanchándose y cayó en la vida cubana, su revolución, los íconos tan grandes que hay en relación con ello y concretamente con el Che Guevara. Es un desafío aceptar que uno es un escritor y que debe contribuir al mejoramiento humano ¿De qué trata su poesía? De muchos temas que tienen que ver con mi cotidianeidad, con mi barrio, mi familia, circunstancias políticamente muy difíciles de Cuba y también del amor; yo no me limito en cuanto a los temas, escribo muy libremente. ¿Qué características cree que tiene la literatura Latinoamericana? A partir del mediados del siglo XX fuimos creando nuestros propios lectores, no sólo a través de la poesía sino también a través del cuento o la novela. Hacemos temas históricos, de la historia oficial y la que no lo es, de la cotidianidad. ¿Cómo fue su experiencia al haber visitado la Unidad de Detención Nº III? El encuentro fue espontáneo porque aunque hay allí un taller la relación no tuvo que ver con los intereses del festival, el festival no manipuló esa relación, sino que ellos vinieron a hablar con nosotros, intercambiamos textos y le cantamos a la libertad como es natural en una cárcel. Yo me llevé un poema muy bonito, de una gran dignidad de un hombre joven que por razones de injusticia social está en la cárcel; no siempre la gente está en la cárcel porque es un demonio o diablo, sino porque es un incomprendido y es un oprimido. No hay que verlos como gente que hay que despreciar, todo lo contrario, nosotros pudimos intercambiar con ellos de una manera muy humana. ¿Qué expectativas tenía del Festival de Poesía? Este festival tiene mucho prestigio en toda América Latina y en todo el mundo hispano, incluida España. Yo no había podido venir en otras oportunidades y haber podido venir en este momento, a la ciudad donde nació el Che y que hayan pasado 40 años de su inmolación en Bolivia, para mí es una experiencia que no voy a olvidar jamás y que me ha llenado de muchas cosas hermosas, un encuentro lleno de inquietudes. ¿Qué opina de la poesía rosarina? A la poesía rosarina la encuentro muy despojada, sobre todo en algunos jóvenes con una mirada muy hermosa hacia su entorno, de aceptación de su entorno, pero lo importantes es que hay una vida literaria en Rosario, con sus características muy definidas que tenemos que difundir. ¿Hay en Cuba talleres y movimientos literarios? Hay muchos talleres, en los 90 encontramos un auge tremendo con el arte artesanal, la poesía tiene un gran nivel entre muchachas y muchachos.
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EDUARDO CASAR GONZÁLEZ. Escritor, poeta y guionista. Nació en la Ciudad de México el 6 de marzo de 1952. Es licenciado en Lengua y Literatura Hispánicas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Desde 1975 es profesor de tiempo completo en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, donde actualmente imparte algunas asignaturas del plan de estudios de Letras Hispánicas: Teoría Literaria I, Teoría Literaria III y Literatura Mexicana del Siglo XX. Desde 1988, también es profesor del Taller de Composición Literaria de la Escuela de Escritores de la Sociedad General de Escritores de México (SOGEM).
ÉTICA A NICÓMACO Cómo me gustaría ser como yo.
Tener el tiempo que yo tengo para salir a caminar cuando yo quiera, para leer lo que le venga en gana a mi gana más íntima y soltera; interrumpir sin que nadie se asfixie cualquier obligación etiquetada; para estar en pleno uso de la soberanía de ir a pie por las calles, descubriendo raíces que aparecen quebrantando las reglas del asfalto.
Cómo me gustaría, deveras, dedicarme una noche a platicar conmigo, cada quien con su trago, discutir, discrepar, desentonarse, hasta que el pobre espejo se quedara dormido con el rostro apoyado sobre el azogue opaco.
Cómo me gustaría que a los dos nos gustara la misma y que uno tuviera que ceder y cediera por desatarle al otro las dos manos.
Cómo me gustaría que yo y que yo fuéramos tan amigos.
SIMA TEOLÓGICA ¿De qué tamaño tendrá Dios el corazón?
¿Le late a Dios, o lo tiene detenido?
Debe ser más impresionante que la mezquita de Casablanca por adentro: ya me figuro el ventrículo izquierdo, su bóveda celeste tiñéndose de rosa,
las amplias avenidas de aquellas venas cavas
y el abismo de su aorta descendente, o el sonido de la válvula mitral abriéndose y cerrando su portazo de cuatrocientos chelos enfrenando al concierto.
Y la sangre ¿ha de ser transparente? Si nosotros, pedestres, desplazamos cinco litros de sangre por minuto, ¿cuántos desplaza Dios, si es que le late?
Si nuestro corazón se mueve y toca sus tambores al margen de nuestra voluntad, ¿el de Él ha conseguido toda su autonomía?
¿O depende del capricho y del menor descuido?
¿Y si no tiene Dios ni corazón ni páncreas, ni tejido esponjoso ni cerebro?
¿Y si Dios está vacío?
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ENTREVISTA AL POETA GAUTEMALTECO HUMBERTO AK'ABAL Sentimiento y pensamiento
Vino a Rosario al Festival de Poesía. Su textos apelan a sus propias raíces. En su país, ganó el prestigioso "Miguel Asturias", pero se negó a recibirlo por cuestiones políticas.
ENTREVISTA por Fernanda González Cortiñas, PUBLICADA EN Rosario 12. 03/10/2007 Por Fernanda González Cortiñas Humberto Ak'abal nació en 1952 en Momostenango, un pueblito incrustado en el medio del verdor de la selva maya. Aunque tuvo que abandonar la escuela muy joven para trabajar, siempre mantuvo una relación casi visceral con la poesía. "Me viene en la sangre", dice, y explica: "Del lado de mi madre me viene la tradición oral. Mi madre y mi abuela, y su madre y su abuela, ya eran contadoras de historias. Del lado de mi padre, la música. El tocaba la marimba. Del resultado de esa unión ha nacido esto que soy, porque soy de los que cree que el poeta nace, no se hace". Autor de libros como Guardián de la caída del agua (1993), Hojas del árbol pajarero (1995), Lluvia de luna en la cipresalada (1996) y Tejedor de palabras (1996), Ak'abal escribe en lengua maya k'iche y él mismo se encarga de traducirse al español. Con un lenguaje que excede en mucho cualquier barrera idiomática (hablando del uso que suele hacer de las onomatopeyas, alguien dijo de su poesía con sobrada justicia: "es la banda sonora del paraíso"), Ak'abal forja una identidad literaria que se emparenta con aquéllos orígenes, con esas raíces que se hunden en el tiempo tres mil años. "De las culturas indígenas de América, la mía, la maya k'iché, es una particularmente rica en el arte de la palabra. Y es que, con perdón, pero en la lengua que yo hablo fue escrita la obra más importante de América: el Popol Vuh. Estoy orgulloso de eso. Por eso aún conservo mi apellido maya, Ak'abal, que es el nombre de uno de los días del calendario ceremonial maya, que traducido al castellano quiere decir amanecer.
--¿De qué habla su poesía Ak'abal? --Mi poesía sigue apelando a mis propias raíces. Hablo de la tierra, de los fenómenos naturales, relámpagos, truenos, tempestades. Hablo mucho de los animales. Uno de mis libros que más reediciones ha tenido se llama El animalero. Nosotros siempre hemos tenido mucha relación con los animales, no en el sentido pastoril, sino porque entendemos su lenguaje. Heredé de mis ancestros esa enseñanza, de comprender las voces de los animales, el canto de los pájaros. Mi poesía habla de eso, de la naturaleza, pero no desde un punto de vista "ecológico". Claro que sí espero transmitir eso, la necesidad de defender nuestro patrimonio natural, pero no como una denuncia. De eso habla mi poesía. Y claro, de los temas universales de la poesía: el amor, la vida y la muerte.
--Usted escribe en k'iché y luego traduce al castellano. ¿Cómo influye el bilingüismo en el proceso creativo? --Yo creo en dos cosas: el sentimiento y el pensamiento. Yo me puedo poner a pensar en las tres o cuatro lenguas que he aprendido a hablar, pero sólo puedo sentir en maya k'iché. Uno sólo puede sentir en la lengua que mama, los sentimientos sólo pueden expresarse a través de ella. Para todo lo demás hay que usar el intelecto. Como usted dice yo soy mi propio traductor, de modo que muchas veces me tengo que interpretar y buscar formas para pasar esas sensaciones al castellano. Por eso cuando otros hablantes de maya k'iché traducen mis poemas, hacen una interpretación diferente. Y es que el hecho de que hablemos la misma lengua, no quiere decir que veamos el mundo del mismo modo.
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POEMA DE LA POETA BILINGÜE ALLISON HEDGE COKE (Nación Cherokee, USA)
De regreso por el pasto humedecido por la lluvia, fango café,
los naranjos empapados, florecen de nuevo. Pequeños botones,casi como madreselvas con el grosor de azucenas, recién formado el ramo con hojas verdes. Hojas tan gruesas que se parten cuando las doblas. Naranjos florecidos llenos de frutas verdes cuando apenas la semana pasada podías ver desde el otro campo y presenciar la maduración.
Todo tan húmedo y frío, el suelo se rompe con cada paso, prados que recubren zapatos de lona. Si caminas alrededor de un árbol lentamente,oteando en lo profundo de extremidades ocultas,frutas inmensas listas para exprimir, para ser devoradas, cuelgan firmes, entrañas sugestivas.
Tu brazo se desliza al interior del árbol mojado, mojado. La lluvia aún viva entre sus ramas, cubre tu brazo y tu mano,salpicándote con la mañana. Tu brazo se desliza y agarra la más cercana, robando una vivificante frescura para la mesa.
Si creciste como yo, te verás en un tiempo pasado recogiendo fruta en los campos,recuerda.
Despertar para cosechar cada mañana naranjales mojados.Bolsas en tu cintura y en tus hombros, las cajas, cinco baldes más abajo. Llenar inmensos cajones de embalaje apilados en filas y enviados en camión a empresas como Minute Maid o Sunkist. Pero en este momento lo que necesitas es el sabor. Ese sabor cítrico húmedo y agridulce.
Allison Hedge Coke Traducida por Ricardo Gómez. 2007.
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HUMBERTO AK"ABAL (etnia Maya K`iche, Guatemala)
Humberto Ak'abal nació en Momostenango, Guatemala en 1952. Es poeta de la etnia Maya K'iche. Piensa y escribe sus poemas en lengua K'iché y los traduce al español. Publicó tres libros de poemas. Su última obra Retoño Salvaje fue traducida al francés y al inglés. Dice de él Francisco Morales Santos: "La poesía de Ak'abal es fuerte, toda vez que entre ésta y la vida no existe límite alguno". Otras de sus obras: Ajyuq' El animalero (1990), Guardián de la caída de agua (1993), Hojas del árbol pajarero.(1995), Lluvia de luna en la cipresalada (1996) y Ajkem Tzij / Tejedor de palabras (1996).
Ya no es el mismo El pueblo que caminé De la mano de los abuelos, Ya no es este que camina Mi hijo conmigo…
Cada abuelo que nos deja Se lleva pegado a sus sandalias Los caminos de su tiempo.
Ganas de llorar El pueblo estaba lleno de espantos.
Ahora ya no se ven Por ningún lado Ni se habla ya de ellos.
Hay ratos Que me dan ganas de llorar Porque yo los conocí: Ellos me enseñaron el miedo.
Aullido de perros Cuando los espantos se acercan Los perros aúllan.
Uno tiembla de miedo, Le agarran ganas de orinar Y a veces hasta se caga.
Los espantos se descalzan Y sin decir adiós, se van.
El animal El animal del deseo Saltó por tus ojos Y yo tuve miedo de hacer Lo que vos querías…
El tiempo ha pasado Y cuando nos cruzamos En alguna calle del pueblo,
En tus labios se arquea otra vez Aquella risita con la que me dijiste: "en balde tenés pantalones".
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Fotos del encuentro de reflexión "El bilingüismo en el proceso de creación literaria" con la participación de la poeta Allison Hedge Coke (EEUU, Nación cherokee) y el poeta Humberto Ak'abal (Guatemala, maya-k'iche'). Coordinado por Rodolfo Hachén.
Realizado el día 3 de Octubre en ICARO (Instituto de Artes Contemporáneas de Rosario)

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El XV Festival Internacional de Poesía está dedicado a JUAN JOSÉ HERNÁNDEZ Y BEATRIZ VALLEJOS. Rosario, del 3 al 6 de Octubre de 2007.

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