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Cachito

Por seldonito - 13 de Noviembre, 2007, 11:55, Categoría: 5.PALABRISTAS

           El panorama es desolador: en la entrada un hombre con sombrero de cowboy a media asta y camisa escocesa color rojo sangre. Medio metro detrás asoma un perro enfermo dormitando entre yuyos desparejos y restos de un Renault Fuego. La casa es un cementerio de recuerdos, paredes pintadas por ancianos cuando niños, puertas sin picaporte y algún vitraux esmerilado por la erosión.

            Está nublado, en exceso. Mirar el cielo es dudar entre claustro y agorafobia. El mundo se completa entre las nubes negras y unos pocos árboles pioneros del bosque.

            Está nublado y  por llover. Tormenta eléctrica seguro; va a romper la desolación del hombre, calmar la sed del perro y apagar el rojo sangre de la camisa escocesa.


El perro se levanta y orina el rombo del auto. Luego mira al hombre, intenta ladrar pero tose y se cobija bajo el único árbol sano.

            Un rayo cae en el Renault iniciando una pequeña fogata. El trueno es un eructo celestial que vuela el sombrero de cowboy y deja al descubierto una cabellera larga, grasosa y gris como las patas del perro.     

            El hombre orina en los yuyos, toma  el sombrero y lo agita, como saludando la tormenta o rogando a los cielos. Mira al perro y pretende dar alguna orden, pero la sabe inútil y se sienta en la mecedora del hall de ingreso.


            Estuvo cerca, podría haberme caído encima. Tengo que hacer algún pararrayos. No sea cosa que me pase algo y Cachito se quede sólo y sin comida.

            Pobrecito, se queda bajo el árbol, se nota que tiene tanto miedo como yo. Sabe que si pasa algo pasa para siempre. De acá no se sale nunca, ni con las patas delante. No hay nada ni nadie cerca.

            Antes con el tren había comercio. Pero el ramal no rendía y el pueblo se fue diluyendo en el tiempo.

            Menos mal que quedo yo para cuidar el cementerio.

            Y Cachito para acompañarme.

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