EMERGENCIA DE VILLAS
Las villas emergen como culpas,
desde el oprobio de un casi país sin leyes ni jurados.
Abismo submarino de fácil intolerancia y gatillos veinte miles,
de muerte que aturde de tan silenciada.
Miseria del mísero que nada tiene.
Miseria del miserable que todo lo acumula.
Miseria del cobarde que, estando en el medio,
finge mirar desde afuera.
Evita el cobarde a esa Atlántida de piel oscura,
temiendo perder lo poco que aún conserva.
Evita el miserable a esos hombres y mujeres de cartón y chapas,
temiendo le roben todo aquello que ha robado.
Evito leer este casi poema, en blanco y negro,
temiendo convertirme en mísero,
en miserable,
en cobarde.
Juan Pablo Angelone