"Este lema tiene una multiplicidad de significados, siempre en consonancia con el valor que tradicionalmente se le concede al libro.
Alude a la capacidad de circulación universal, de puente entre culturas, por encima de diversidades raciales, geográficas y políticas.
También está referido a la posibilidad de superar las barreras idiomáticas mediante el instrumento de la traducción. Y no es menos importante su alusión al dinamismo y a la presencia de la industria editorial en el mundo globalizado, como una de las principales expresiones de la actividad vinculada con el ámbito de la cultura.
Por último, marca el papel civilizador y pacificador del libro en una escena internacional marcada por las migraciones, las asimetrías sociales y las desconfianzas étnicas."
Carlos Alberto Pazos